La predicción del tiempo apunta cielos cubiertos con lluvias débiles justo dentro de una semana. Aquí el agua nunca llega por sorpresa y hace meses que se nos olvidó el sonido de las gotas al caer sobre los tejados y los árboles y la intensidad del aroma de la tierra húmeda. Es posible que ni siquiera llueva entonces. La lluvia es inesperada, algo ilógica quizás, tímida, pero de una hermosa puesta en escena.
De este largo fin de semana queda la acumulación de kilómetros y cansancio a partes iguales. El sabor del mar, las rutas equivocadas, los rótulos en lengua extranjera, el tiempo de puntillas y las risas a última hora de la noche porque todo salió bien pese a que estuvimos a punto de "naufragar" más de una vez.
Hoy, de vuelta, libros sobre la mesa, una semana de tres días y.. ¿cómo acababan aquellas cartas?: prometo contestar.
De este largo fin de semana queda la acumulación de kilómetros y cansancio a partes iguales. El sabor del mar, las rutas equivocadas, los rótulos en lengua extranjera, el tiempo de puntillas y las risas a última hora de la noche porque todo salió bien pese a que estuvimos a punto de "naufragar" más de una vez.
Hoy, de vuelta, libros sobre la mesa, una semana de tres días y.. ¿cómo acababan aquellas cartas?: prometo contestar.
4 commentaires:
Bienvenida de vuelta.
De hecho, la lluvia es ilógica, como los libros. Aquí se anuncian lluvias para el domingo. Pero el otoño es tímido y no se dejará ver hasta que su papel sea reclamado en escena. No soy optimista. Echo tanto de menos, tras un verano tan seco y sin tormentas, el olor de la tierra húmeda.
Me gusta tu blog. Te sigo, intermitentemente desde hace tiempo, pero hoy he decidido incluirte entre mis blogs. Espero que no te moleste. Un saludo.
Gracias Jesús.
El olor de la lluvia siempre se echa de menos en estos veranos tan secos, Alex.
Gracias Alegría. No me molesta, al contrario. Un saludo y espero que te siga gustando el blog.
Besos a todos.
Enregistrer un commentaire